Sin embargo os dejo la biografía de Gemma Lienas:
Gemma Lienas nace en Barcelona un 16 de enero de 1951. Hija de un pequeño industrial catalán y de un ama de casa francesa, desde muy niña aprende el valor irrepetible de una lengua al verse inmersa en el jolgorio lingüístico de las comidas familiares, que transcurren entre el catalán de su padre catalanista, el francés de su madre todo-terreno y el castellano de su abuela empordanesa pero criada en Guadalajara. Después de Gemma nacen tres niñas más: Bibiana, Mireia y Laura, por lo que el universo infantil de la escritora es eminentemente femenino.
Después de un breve paso por el Liceo Francés de Barcelona, Gemma Lienas aterriza en uno de los colegios creados por la burguesía catalana como resistencia a la dictadura franquista. Allí sigue gozando de una infancia peculiar, marcada por la encrucijada de lenguas. En unos tiempos en que el catalán había quedado relegado al ámbito familiar, ella lo estudia de tapadillo en el colegio. Entra en contacto con los clásicos y se enamora para siempre de Tirant lo Blanc, a la vez que estudia el Siglo de Oro castellano. Su tía Maite la convierte en adicta al humor cáustico de La Codorniz, mientras aprovecha la biblioteca familiar para leer los clásicos franceses. Además de dedicarse compulsivamente a la lectura, Gemma Lienas canta en una coral, estudia pintura y, sobre todo, cultiva la amistad. Anna Ma Casassas, Montserrat Demestre, Sessé Castells, Bartomeu Cruells y Miquel Caminal son sus grandes amigos de aquellos tiempos, y lo seguirán siendo pasados los años. Acabará la década iniciando sus estudios de Filosofía y Letras en la recién estrenada Universidad Autónoma de Barcelona.


Años de reflexión y de cambios profundos. En este periodo se gestan algunas de sus futuras novelas, especialmente en casa de Tona Casanellas y Joan Esteban, en el Ampordán. A principios de la década, una enfermedad obliga a Gemma Lienas a dejar su puesto de responsabilidad, tiempo que aprovecha para instalarse en Nueva York A su regreso a España se reincorpora al mundo editorial y vive a caballo entre Barcelona, donde dirige las ediciones de Cruïlla, y Madrid, donde dirige las colecciones juveniles de SM. En este periodo empieza a colaborar con la Universidad de Barcelona como directora técnica y profesora del postgrado de Técnicas Editoriales. También colabora con columnas de opinión para diversas cabeceras de prensa y para dos emisoras de radio: Catalunya Ràdio y Com Ràdio. A final de los noventa, Gemma cambia el mundo de la edición por el de la escritura a tiempo completo. Se instala en Estrasburgo con su compañero Enric, aunque viaja con frecuencia a Barcelona para ver a sus hijos. Durante su estancia en esta ciudad francesa son fundamentales no sólo la amistad sino también los consejos literarios de Marta Vilagut, Javier López Facal y Octavi Quintana. Su criterio le resultaba importante para dar por terminada una novela. Fruto de este período, entre otras, son las obras Billete de ida y vuelta, que ganó el premio L’Odissea 1999, El diario violeta de Carlota, por el que recibe la mención de honor de la UNESCO 2003, la colección de Emi y Max y, sobre todo, Anoche soñé contigo, que marca un punto de inflexión en su carrera literaria.

Años de expansión. Las nuevas tecnologías revolucionan y convulsionan el mundo del libro. En el ojo del huracán, todavía sin saber cómo evolucionará, se abre a nuevas formas de cultura y de explicar historias. Inicia proyectos con diversas productoras para iniciarse en el campo de los dibujos animados, de los largometrajes, de las series y programas de televisión, de los videojuegos… Colabora en la sección de opinión política de El País y en el programa de información de Josep Cuní “8 al dia” de 8TV. De éste periodo son las obras El diario amarillo de Carlota y El diario naranja de Carlota. Además, la colección La Tribu de Camelot se amplía mucho con la publicación de un nuevo libro cada cuatro meses. En el 2010, el Departament de Treball de la Generalitat de Cataluña le otorga la medalla Francesc Macià al Treball por su papel en la literatura catalana de finales del siglo veinte e inicios del veintiuno y por su lucha feminista.