lunes, 18 de junio de 2012

Sonrisas de oro.

Siento mucho deciros que todavía me quedan exámenes así que no me puedo centrar en la historia ni subir ninguna reseña de libros (ya que no he podido leer ninguno en época de exámenes), subiré el capítulo el miércoles o el jueves. Mientras esperáis os dejo un relato, y un beso eh ;)


Sonrisas de oro.

Esas sonrisas que te salen solas. Cuando ves un niño jugando en el parque, en los mimos columpios donde tú te columpiabas. Al ver a tu hermano comer galletas a escondidas. Viendo que tus amigas te persiguen para que las cuentes algún cotilleo. Estar con tu abuela y que no pare de sacar comida. Ver que tu padre se pone a gritar en un partido de fútbol cuando nunca lo había hecho. Bromear con tu madre mientras os probáis ropa, juntas. 
Esas son sonrisas de oro, sonrisas de verdad. Todas las demás no son verdaderas. Todas las demás son falsas. Pero esas, y quizá alguna más, son sonrisas hechas de perlas. De perlas brillantes y perfectas. Como las personas que las crean.

domingo, 17 de junio de 2012

Hola :)

Todavía tengo exámenes así que no he podido seguir con la historia, pero ya me quedan pocos, cuando les acabe seguiré ;) Os dejo una canción mientras tanto :3 Un beso!

sábado, 16 de junio de 2012

Bailarina del tiempo.

Hola :) Hoy tengo un relato (sí, estoy trabajando en la historia, pero como casi no tengo tiempo pues...) ;) Espero que os guste:

Bailarina del tiempo.
Poder soñar con volver hacia atrás, poder soñar con ir hacia delante. ¿Para qué? Ahora estoy bien, puedo soñar tranquila, feliz. Entenderé todo lo que me digas, lo comprenderé, lo aceptaré. Y tú deberías hacer lo mismo.
Entender que yo soy la bailarina del tiempo, que yo no puedo quedarme siempre en el pasado, que yo deseo olvidar, que puedo volar en el tiempo y desear que vueles a mi lado. 
Pero si no pones de tu parte será difícil que te dejen volar, ¿por qué no arriesgarse?
Creo que por una vez lo haré, me arriesgaré. Pero debes saber que yo soy la bailarina en el tiempo y deseo olvidar.

jueves, 14 de junio de 2012

Hola:)

Hola ^^ Hoy no voy a subir capítulo porque estoy un poco mala y no tengo ánimos, pero espero poder subirlo mañana :)
Sin embargo os dejo la biografía de Gemma Lienas:


Gemma Lienas nace en Barcelona un 16 de enero de 1951. Hija de un pequeño industrial catalán y de un ama de casa francesa, desde muy niña aprende el valor irrepetible de una lengua al verse inmersa en el jolgorio lingüístico de las comidas familiares, que transcurren entre el catalán de su padre catalanista, el francés de su madre todo-terreno y el castellano de su abuela empordanesa pero criada en Guadalajara. Después de Gemma nacen tres niñas más: Bibiana, Mireia y Laura, por lo que el universo infantil de la escritora es eminentemente femenino.
Después de un breve paso por el Liceo Francés de Barcelona, Gemma Lienas aterriza en uno de los colegios creados por la burguesía catalana como resistencia a la dictadura franquista. Allí sigue gozando de una infancia peculiar, marcada por la encrucijada de lenguas. En unos tiempos en que el catalán había quedado relegado al ámbito familiar, ella lo estudia de tapadillo en el colegio. Entra en contacto con los clásicos y se enamora para siempre de Tirant lo Blanc, a la vez que estudia el Siglo de Oro castellano. Su tía Maite la convierte en adicta al humor cáustico de La Codorniz, mientras aprovecha la biblioteca familiar para leer los clásicos franceses. Además de dedicarse compulsivamente a la lectura, Gemma Lienas canta en una coral, estudia pintura y, sobre todo, cultiva la amistad. Anna Ma Casassas, Montserrat Demestre, Sessé Castells, Bartomeu Cruells y Miquel Caminal son sus grandes amigos de aquellos tiempos, y lo seguirán siendo pasados los años. Acabará la década iniciando sus estudios de Filosofía y Letras en la recién estrenada Universidad Autónoma de Barcelona.
Años de afirmación. En lo profesional, Gemma Lienas compagina el trabajo en un centro de psicología -que determinará de forma indeleble su interés por los entresijos de la mente- y participa en la fundación del primer colegio para niños borderlines, en el que trabaja como docente y donde entra en contacto con el conductismo. Más adelante trabajará como profesora de lengua y literatura. Respecto a su vida personal, se casa con quien será el padre de su hijo David (1972) y de su hija Lara (1975). En 1979 se separa en una España todavía dominada por las leyes franquistas, en la que no existía el divorcio ni, por supuesto, ningún respaldo a una mujer que tomase una decisión de este tipo.
Años tumultuosos. Profesionalmente, cambia el mundo escolar por el mundo empresarial y trabaja como responsable de ediciones en la recién creada editorial Grup Promotor, del grupo Santillana. Luego se incorpora en la también recién creada editorial Cruïlla, del grupo SM, para regresar más tarde a Grup Promotor-Alfaguara, como directora de ediciones. Estimulada por su amigo Francesc Sales, al que perderá en 1985 por culpa de una enfermedad, empieza a escribir los fines de semana en Cadaqués. Su primera novela, Cul de sac, dirigida al público juvenil, alcanza un gran éxito de ventas. En 1987, gana tres premios literarios: el Recull de Blanes, con la narración El gust del cafè; el Andròmina de Valencia, con la novela Vol Nocturn; y el Ramón Muntaner, con la novela juvenil Dos cavalls. Del final de este periodo es su novela juvenil Así es la vida, Carlota, que en 1990 gana la Mención de honor del IBBY (International of Books for Youth). En lo personal, apenas iniciados los ’80 conoce a Enric Banda, un físico dedicado a la investigación de la litosfera, que pronto se convierte en la persona central de su vida.
Años de reflexión y de cambios profundos. En este periodo se gestan algunas de sus futuras novelas, especialmente en casa de Tona Casanellas y Joan Esteban, en el Ampordán. A principios de la década, una enfermedad obliga a Gemma Lienas a dejar su puesto de responsabilidad, tiempo que aprovecha para instalarse en Nueva York A su regreso a España se reincorpora al mundo editorial y vive a caballo entre Barcelona, donde dirige las ediciones de Cruïlla, y Madrid, donde dirige las colecciones juveniles de SM. En este periodo empieza a colaborar con la Universidad de Barcelona como directora técnica y profesora del postgrado de Técnicas Editoriales. También colabora con columnas de opinión para diversas cabeceras de prensa y para dos emisoras de radio: Catalunya Ràdio  y Com Ràdio. A final de los noventa, Gemma cambia el mundo de la edición por el de la escritura a tiempo completo. Se instala en Estrasburgo con su compañero Enric, aunque viaja con frecuencia a Barcelona para ver a sus hijos. Durante su estancia en esta ciudad francesa son fundamentales no sólo la amistad sino también los consejos literarios de Marta Vilagut, Javier López Facal y Octavi Quintana. Su criterio le resultaba importante para dar por terminada una novela. Fruto de este período, entre otras, son las obras Billete de ida y vuelta, que ganó el premio L’Odissea 1999, El diario violeta de Carlota, por el que recibe la mención de honor de la UNESCO 2003, la colección de Emi y Max y, sobre todo, Anoche soñé contigo, que marca un punto de inflexión en su carrera literaria.
Años de consolidación. Casi mediada la década, Gemma vuelve a instalarse en Barcelona. Se involucra en la vida de la ciudad, especialmente con grupos que trabajan a favor de la igualdad de las mujeres: Lobby de dones de Catalunya y Dones en Xarxa, mujeres con las que comparte amistad e ideales son: Sara Berbel, Montse Boix, Maricel Chavarría, Lourdes Muñoz, Consuelo Barca, María Freiría, Montse Minobis, Carme Valls i Llobet y tantas otras. El año 2008, el Consejo de Mujeres del Municipio de Madrid le otorga por el conjunto de toda su obra el I Premio ‘’Participando creamos espacios de Igualdad’’ en la categoría de Arte y Cultura 2008. Colabora como tertuliana en diferentes emisoras de radio: Catalunya Ràdio, La Ser, Radio 4,  y como articulista en El Periódico de Catalunya y El Punt Diari. Y pone en marcha un postgrado de escritura creativa en la Universidad de Barcelona, del que es profesora durante dos años. De este periodo son las obras El final del juego, con la que ganó el premio Ramon Llull, los libros de artículos Rebeldes, ni putas ni sumisas y Pornografía y vestidos de novia, el ensayo divulgativo contra la legalización del comercio sexual Quiero ser puta, la novela Atrapada en el espejo, novelas juveniles El diario rojo de Carlota, y El diario azul de Carlota, nuevos títulos para la colección juvenil Emi y Max, y el inicio de dos nuevas colecciones infantiles La tribu de Camelot y El Hada Menta. Para muchas de estas obras ha sido fundamental la crítica y los consejos de Marcelo Mazzanti y Pilar Remírez. La nueva década también trae seis nuevos miembros a la familia: nacen Biel y Jordi (2001), los mellizos de su hija Lara, que más adelante viajará a Bolivia a por su hija Mariona (2003), a la cual Gemma dedicará su libro Busco una mamá. Su hijo David también será padre, primero de Itziar (2002) y un poco más tarde de Isolda  (2005).  En el año 2008 llegará Solomon de Etiopia, el tercer hijo de David y el sexto nieto de Gemma.
Años de expansión. Las nuevas tecnologías revolucionan y convulsionan el mundo del libro. En el ojo del huracán, todavía sin saber cómo evolucionará, se abre a nuevas formas de cultura y de explicar historias. Inicia proyectos con diversas productoras para iniciarse en el campo de los dibujos animados, de los largometrajes, de las series y programas de televisión, de los videojuegos… Colabora en la sección de opinión política de El País y en el programa de información de Josep Cuní “8 al dia” de 8TV. De éste periodo son las obras El diario amarillo de Carlota y El diario naranja de Carlota. Además, la colección La Tribu de Camelot se amplía mucho con la publicación de un nuevo libro cada cuatro meses. En el 2010, el Departament de Treball de la Generalitat de Cataluña le otorga la medalla Francesc Macià al Treball por su papel en la literatura catalana de finales del siglo veinte e inicios del veintiuno y por su lucha feminista.

miércoles, 13 de junio de 2012

Hola ;)

Hoy os dejo un pequeño relato que he escrito, espero que os guste. ¡Un besazo!
 
Esa sombra.
Todos tenemos a una persona que nos conoce mejor que nuestra propia sombra, a la que le contaríamos todo, con la que jamás nos guardamos nada. Pues yo no. Yo solo tengo una sombra, que me conoce mejor que yo, que se adelanta a mis pensamientos, a mis emociones. Esa sombra que conoce todos mis secretos, los buenos, los malos, los de verdad y los de mentira.
Esa sombra que se mete en todos los recovecos de mi corazón, que me llega hondo y toda mi fibra sensible. Esa sombra que es oscura, pero que en el fondo es un pozo de luz, ilumina siempre mi mirada. Y por supuesto aunque a veces se vaya, decida que me debo quedar sin sombra cual Peter Pan, siempre vuelve, siempre se lo pido. 
Porque simplemente es mi sombra, oscura y clara a la vez, mala y buena, loca y cuerda.

Quinto capítulo ;)

Hoy también es muy corto, pero los exámenes son lo que tiene, pero ya casi no queda nada ;)

En unos segundos nos encontramos con unos hombres vestidos de negro ante nosotros, ¡y nos tenían acorralados! Además ellos eran cuatro y nosotros solo tres. Aunque sabíamos que solo era una simulación nos asustamos bastante. Intentaron atraparnos, pero mientras Tor le daba una patada a uno que pretendía atarle las manos. Entre tanto uno ataba de pies y manos a Maya, ya que la habían pillado desprevenida en el sofá. Yo intente luchar como pude, mordiendo y pegando patadas. Pero cuando vi habían conseguido atar a Tor pensé que no merecía la pena, que era mejor que permaneciéramos juntos.
Me ataron y me taparon los ojos con una venda. Note como me cogían en brazos. Pero no note nada más porque después de oír un aterrador grito que salió de la boca de Maya note como algo colisionaba con mi cabeza y un grito desgarrador salía de mi boca para romper el silencio que había creado el de Maya. Después me desmaye.
Cuando desperté estaba atada de pies y manos y seguía llevando la sucia venda en los ojos. Intente gritar, pero de mi garganta no salía ningún sonido, así que me paré a escuchar.
-       ¡No podemos dejar que lo consigan! – oí gritar a uno.
-       ¡Calla idiota! - le respondió otro – Nos pueden oír.
Dijeron más cosas que no pude oír, así que simplemente cerré los ojos y esperé desaparecer.
Cuando volví a despertar no tenía la venda en los ojos y pude observar donde nos encontrábamos.
Era una habitación pequeña, con las paredes amarillas, aunque creo que antes eran blancas. No tenía ventanas, y su única decoración era un bote de plástico con una flor marchita dentro. Había tres sillas, una en la que estaba sentada Maya, todavía dormida, otra en la que estaba Tor, que estaba despierto y alerta y otra en la que estaba yo. Intente moverla, para acercarme a Tor, pero estaba pegada al suelo. Proferí una maldición bajo.
-       Tor – susurré, al ver que no me oía decidí decirlo un poco más alto –, Tor – esta vez sí que me oyó y me miró. En sus ojos se veía pena, pero sobre todo miedo. Mucho miedo -. ¿Dónde estamos? Es una simulación, ¿no?
-       Me temo que no, se les ha ido un poco de las manos, y ahora estamos en la vida real.

martes, 12 de junio de 2012

Aquel viaje eterno.

Hola, hoy tengo un homenaje, porque hace una semana que estaría en Polonia así que he escrito  un pequeño relato. 


Era de noche, pero no podíamos dormir. Todos queríamos pero era imposible, demasiados nervios, demasiada curiosidad y demasiadas sonrisas. 
Al final todos dormimos, aunque poco, para recuperar fuerzas. Pero las sonrisas estaban ahí, puestas, imposibles de quitar. Ya quedaba poco para subirse al avión.
Llegamos al aeropuerto, los nervios estaban a flor de piel aunque ninguno lo reconociera. 
Jugamos a las cartas. Cuando llegamos nos sentamos en el suelo a jugar, una hora o quizás dos. Por fin pasamos dentro, pero tenemos que esperar más. 
Los misterios de Laura salen en la tele. Y más cartas.
Por fin subimos al avión, con mucha hambre a pesar de las galletas. 
Cuando pasan con el carrito de la comida por supuesto que cogemos lo que nos ofrecen. Cuando lo abrimos nos quedamos con la boca abierta. ¡Tortilla de patata! ¡A las seis de la mañana! Intentamos comérnosla, pero es difícil entre tantas risas. 
En el avión también jugamos a las cartas, un nuevo juego. El huevo. El juego. Y más risas, risas nerviosas, soñadoras, risas raras, altas, bajas. Risas.
Llegamos a Franfurt y salimos, cogemos un tren. ¡Estamos en Franfurt! Fotos a todo, las casa, los taxis e incluso a las vigas.
Nos comemos una salchicha, nadie se iría de allí sin probarla, salvo una persona, que prefería el bocadillo de su mamá.
Cuando acabamos volvemos al aeropuerto y jugamos a las cartas, que raro.
Cogemos otro avión que por fin nos llevará hasta nuestra querida Polonia. Otro viaje, más sonrisas y más cartas.
¡Y llegamos! Los primeros, conocemos a Ola, la profesora de inglés. 
Dejamos las cosas en el autobús y vamos a esperar a los demás. Casi una hora después llegan los italianos. "Son pequeños" es lo primero que pensamos todos, lo primero que se nos pasa por la mente además de muchas más cosas. Les acompañamos al autobús y seguimos esperando a los demás. 
Llegan los alemanes, después nos vamos.
Estamos en la última fila, cansados del largo viaje. Pero uno español sigue hablando con la gente, haciendo amigos.
Recogemos a los chicos de Finlandia y comienza el último viaje antes de llegar a nuestro esperado destino.
El viaje más largo, ¡quizás diez años! Cuando estamos llegando lo único en lo que podemos pensar es en llegar y meternos en la cama. 
¡Por fin estamos! Quedamos en enviarnos mensajes por la noche. Y salimos del bus emocionados olvidándonos de nuestro cansancio. 
Y allí empieza la mejor semana de nuestras vidas.